miércoles, 2 de noviembre de 2022

La importancia de la educación Parvularia en los primeros años


La neurociencia ha demostrado durante los primeros años es el momento más propicio para el desarrollo de los aprendizajes, ya que en esta etapa de la vida el cerebro se encuentra en un estado de adaptabilidad y maleabilidad incomparable con otros momentos vitales. 
Los primeros 6 años de vida de las personas son esenciales en su desarrollo y aprendizaje y se convierten en la base de lo que podrán ser y aprender a lo largo de toda la vida. 

Cuando se alienta y favorecen las condiciones para que los niños jueguen y exploren, ellos aprenden y avanzan en su desarrollo social, emocional, físico e intelectual. 

El juego cumple un rol fundamental en el aprendizaje en este sentido, ya que es la forma que tienen los niños de relacionarse con el mundo y aprender. 

¿Por qué es tan importante? 

Durante los primeros años de vida, el cerebro alcanza su máximo desarrollo a partir de la construcción de estructuras cognitivas y afectivas que son fundamental para su crecimiento futuro.

Es decir, la maduración del cerebro y del sistema nervioso de los niños dependerá del cariño, estímulo y cuidado que reciban de los adultos. 

Cuando esto no ocurre, el niño o niña corre el riesgo de sufrir daños en las distintas funciones mentales del cerebro. Las cuales son necesarias para asegurar el aprendizaje, adaptación del entorno y participación en las relaciones interpersonales basadas en el respeto y en la producción de cuidados.

En relación a lo anterior, la protección y el buen trato deben ser un eje fundamental en los establecimientos de educación inicial: 

“Fomentar y promocionar el buen trato en todas las acciones orientadas a niños y niñas menores de tres años es fundamental, ya que éste es el período de mayor vulnerabilidad física, afectiva y cognitiva, donde el niño necesita de mayores estímulos y espacios favorables para su adecuado desarrollo” explica Iris Vargas. psicóloga infantil.

Los beneficios de la educación Parvularia 

Una educación Parvularia de calidad entrega beneficios para los niños en todos los ámbitos de su desarrollo. Aporta aprendizajes relevantes para toda la vida. Éstos se pueden organizar de diferentes maneras. La más común refiere al desarrollo del pensamiento, el lenguaje comprensivo y expresivo, la comprensión e interacción social, el desarrollo emocional y las habilidades de movimiento. 

Para potenciarlos es necesario que las oportunidades que se les otorguen respondan a sus características, necesidades e intereses, los cuales cambian a lo largo de la etapa de educación Parvularia. Basándose en el juego, la interacción social, la exploración sensorial, la experimentación, el movimiento y la expresión. 

Un niño que vive la experiencia de la educación Parvularia, que aprende a convivir con otros en comunidad, que participa y configura normas de convivencia para compartir y construir espacios de encuentro con otros actores distintos a su familia, logra desarrollar vínculos de confianza férreos, que le permiten confiar en los demás, y tomar desafíos, los que le permiten explorar su potencial de aprendizaje

 

afirma Giannina Reyes, Coordinadora de Programas Educativos de Vitamina

Vitamina

miércoles, 26 de octubre de 2022

El rol de la educadora de párvulos



Al nacer, cada ser humano llega al mundo desprovisto de habilidades y destrezas, pero con un gran potencial, ya que, entre los 0 y 6 años de vida, es cuando el cerebro realiza la mayor cantidad de conexiones neuronales, motivo por el cual es de gran relevancia quienes estén al lado de cada párvulo durante este período del desarrollo: por un lado los padres, madres o cuidadores, y por otro el rol fundamental de los educadores, quienes son expertos en potenciar su desarrollo.

Las educadoras de párvulos se preparan profesionalmente para proporcionar oportunidades de aprendizaje, considerando las condiciones del entorno, recursos pedagógicos que requieran y oportunidades de aprendizaje suficientes y necesarias para cada etapa de desarrollo de los niños a los que acompaña y guía; son capaces de potenciar el buen desarrollo cognitivo, emocional y social de cada niño, ya sea en sala cuna, los niveles medios o los niveles de transición.

En estos tiempos de pandemia, el rol de los educadores de párvulos incluso se ha ampliado, convirtiéndose en un apoyo para los niños de nuestro país, pero también para sus familias, ya que buscaron formas creativas de hacer cumplir el derecho a la educación, proporcionando  actividades a través de pantallas o cápsulas educativas, y materiales entregarles, para que los niños pudieran seguir aprendiendo y desarrollándose a pesar de las prohibiciones y los riesgos del COVID 19, que no les permitió asistir a colegios, escuelas o jardines.

Aún más, entregado sugerencias oportunas y razonables que los padres necesitaron y todavía requieren, centrándose en lo importante y lo posible, como organizar los espacios en la casa o patio, manejar los tiempos de aprendizaje de los niños, introducir rutinas, aprender a ser más flexible porque hay una familia completa que está bajo el mismo techo y lo más importante fue, aconsejar cómo estar atento y cuidar las necesidades emocionales de sus hijos.

La importancia de la educación Parvularia en los primeros años

La neurociencia ha demostrado durante los primeros años es el momento más propicio para el desarrollo de los aprendizajes, ya que en esta et...