Las educadoras de párvulos se preparan profesionalmente para proporcionar oportunidades de aprendizaje, considerando las condiciones del entorno, recursos pedagógicos que requieran y oportunidades de aprendizaje suficientes y necesarias para cada etapa de desarrollo de los niños a los que acompaña y guía; son capaces de potenciar el buen desarrollo cognitivo, emocional y social de cada niño, ya sea en sala cuna, los niveles medios o los niveles de transición.
En estos tiempos de pandemia, el rol de los educadores de párvulos incluso se ha ampliado, convirtiéndose en un apoyo para los niños de nuestro país, pero también para sus familias, ya que buscaron formas creativas de hacer cumplir el derecho a la educación, proporcionando actividades a través de pantallas o cápsulas educativas, y materiales entregarles, para que los niños pudieran seguir aprendiendo y desarrollándose a pesar de las prohibiciones y los riesgos del COVID 19, que no les permitió asistir a colegios, escuelas o jardines.
Aún más, entregado sugerencias oportunas y razonables que los padres necesitaron y todavía requieren, centrándose en lo importante y lo posible, como organizar los espacios en la casa o patio, manejar los tiempos de aprendizaje de los niños, introducir rutinas, aprender a ser más flexible porque hay una familia completa que está bajo el mismo techo y lo más importante fue, aconsejar cómo estar atento y cuidar las necesidades emocionales de sus hijos.
